" TODO LO ESCRITO SOBRE ESTA VERGÜENZA VASCA "
FUENTE
http://imanolgomez.blogspot.com.es/search/label/LANBIDE%20CAPUT
Bien pues mañana sin falta volveré de nuevo a recoger la documentación que me solicitan, y la entregaré de nuevo. ¿ Media docena de veces me la han solicitado ?. Si bueno, mas menos. Pero " ATENCIÓN " hago siempre dos copias. Una la entrego en la oficina y la copia pido que me la sellen o firmen para que quede constancia de que lo que me están pidiendo queda entregado. Aquí esta una de las trampas, tener cuidado. Te dicen que falta un papel o que allí no consta la documentación, o que se ha perdido. Y en todo ese batiburrillo confuso se pasan fechas y ¡¡ Zaska !! te la clavan. Y si así desaparecen tres o cuatro mil perceptores, luego es lo que se presenta como "éxito de gestión " en el siguiente consejo de gobierno. Así de clarito. Y otra cosa, según un funcionario de Correos, sabe por una amiga, que están mirando y vigilando donde pueden rascar del 2013 hacia atrás. Mala fe, maniobra, las dos ?. Porque a todo lo que le falte una coma, un numero o la excusa absurda que sea, será dado de baja sin contemplaciones. Y si no, al loro...
Pero había también otra variedad de cliente : Señor de 80 años y educadisimo paga un servicio de dos horas para estar con una chica joven. El se queda en camiseta y calzonzillo, ella permanece desnuda tumbada en la cama. ¿ Que hace ? pues su tara, su vicio, su obsesión o lo que sea, es la siguiente : " Le abre las piernas lentamente y hasta que acaba el tiempo pactado mira su vagina con una lupa de gran aumento. Nada mas. Luego se viste y se marcha. Muy loable y respetable. Pero sigamos. Después llegaba la salida y entre las 4 y las 5 de la madrugada comenzaban a llegar los maridos, los novios, los amantes y aquellos que quedaban para pasar la noche previo pago. Colombianos, rumanos, brasileños y sobre todo autóctonos. También aparecían los taxis oficiales y los que se buscaban la vida en negro. Había para todos. Incluso para los hoteles cercanos que se llenaban los fines de semana y no precisamente para dormir. Estar en la habitación de al lado era estar escuchando los jadeos y gritos del sexo de colocón. Mucha locura, mucho desenfreno hasta que comenzó la caída en picado.
Todas aquellas que fueron listas, previsoras e inteligentes hicieron mucho dinerito. Marcharon a sus países, construyeron su casa, ayudaron a su familia o pusieron su negocio. Pero en la gran mayoría no fue así. La coca se llevo todo por delante. Algunas hoy están en su país recluidas en psiquiátricos. La mayoría se fueron con una mano delante y otra detrás después de todo. Y las pocas que no pudieron viajar por dinero o porque ya nada les une a su tierra, vagan medio decrépitas en locales de bajo coste. Corría mucho dinero y las damas tarifadas tampoco necesitaban mucha implicación, el polvo blanco borraba toda sombra de duda o mosqueo. Pero cuando algo no cuadraba se montaba la bronca y los porteros se encargaban de quitar manías. Llego la crisis de verdad y se acabo la fiesta. Se acabo la coca y los trapicheros de madrugada. Las copas, los taxis oficiales y los que no. La Visa se marcho y ahora los Datáfonos se aburren en los pocos garitos que van quedando. Ya no vienen ni maridos ni amantes y apenas llegan clientes. Ahora entrar a cualquier lugar es ver que ya solo hay un camarero y media docena de chicas pegadas a la Telenovela con subtítulos o al móvil de octava generación. Entras y solo la música del local y la de la tragaperras se alegra de verte. Si acaso se acerca alguna y por lo que sea no consigue el servicio, las otras por lo general, ni se molestan en acercarse. No obstante hay algo que no ha cambiado en estos " paraísos del sexo " el precio de las copas de invitación a las señoritas entre 15 y 20 euros y la "media hora de lujuria" entre 50 y 70 la sesión. Es decir, la misma tarifa mas o menos que en los años de Bonanza. Como si no hubiera pasado nada. Como si muchos de los clientes que acudían no fuera con ellos. Y por supuesto no solo se equivocan los Clubes que no hacen nada que no sea lo de siempre. Ellos en gran medida son fruto de su propia inanición. También las chicas. A muchas de las que conocí les vaticine lo que venia.