jueves, 29 de octubre de 2015

" LA PALABRA COMO ARGUMENTO O ESCONDITE "

Cuando por circunstancias que no vienen al caso, metes muchas horas en casa y te gusta el oficio del periodista, el nivel de información que te llega es abismal. El tiempo de nuevo es nuestro verdugo y nuestro salvador. Saber aprovecharlo es un acto inteligentemente practico. Yo lo intento siempre que puedo. Desde que me levanto me engancho: Primero radio, luego prensa digital y mas tarde TV. Programas de opinión y debate etc. Es tal el cumulo de mensajes en veinticuatro horas que a veces entras sohck. Pero me gusta estar al día de lo que pasa aquí y al otro lado del mundo. Siempre me gustó. Y además ahora escribo y trato de expresar mi opinión con conocimiento de causa. Sabemos que la noticia siempre es subjetiva, pero fundamental es que no sea manipulada

Nos encontramos inmersos desde hace meses en la vorágine que supone una campaña electoral . Sobre todo si es para unas elecciones generales. Pero muchísimo mas cuando todos los análisis de expertos en la materia señalan que serán históricas. Se acaba el maldito bipartidismo y se abre un ciclo apasionante, duro y de tremendos cambios.  Ahora se va a utilizar mas la palabra, el dialogo y con ello los acuerdos. Estoy seguro que será así. No solo porque en el tablero esta vez juegan seis sino porque detrás hay movimientos sociales y cientos de personas que necesitan que alguien les escuche porque también tienen derecho a la palabra.


El bipartito se ajusta a la ley para decir que no pueden sentarse con partidos que ahora mismo son extraparlamentarios, Ciudadanos y Podemos. Se ajustan a las normas cuando les interesa. Ahora para impedir el encuentro de quienes son sus mas serios contrincantes. Gente preparada, informada y con ganas de que  las cosas por fin comiencen a cambiar, pero para todos. Y por supuesto muy respaldada por miles de ciudadanos que apuestan por el cambio de verdad. La palabra no tiene fronteras, ni muros. Incluso a un condenado a muerte, se le concede sus ultimas entonaciones. Esconderse tiene un nombre en este caso concreto : Cobardía. Claro que por otra parte, es lo que ha echo siempre el PP, esconderse tras un plasma o un comunicado y de nuevo impedir la palabra a los que quieren utilizarla para saber. Como ciudadano necesito tenerlos cerca y escucharlos argumentar. Observar detenidamente sus ojos y sus miradas cuando lo hacen. Sentir de verdad la palabra cuando defienden sus ideas y proyectos. Necesito escuchar que sobre todo estamos nosotros. Los seres humanos olvidados, saqueados y castigados que hemos soportado - y lo seguimos haciendo - todo el peso de la corrupción y la mala praxis de la política hipócrita recibida tanto por el Partido Popular como por el Partido Socialista desde que les conocemos y hasta la fecha. El bipartito que a juzgar por sus ultimas llamadas y encuentros deberían fundirse en un solo y pasar a la reserva o al ostracismo mas absoluto.