jueves, 22 de enero de 2015

" CARTA A UN PERIODÍSTA DE UN CIUDADANO CON SOBREDÓSIS "

Lo siento, pero ya no puedo mas. ¡¡ Basta por favor ¡¡. Soy consciente de que es vuestro trabajo, vuestro oficio, vuestra pasión o todo junto. Y también, que la actualidad es la que manda, pero creo que tenemos y padecemos de una sobredosis tal que ya solo nos dedicamos a oír y no a escuchar. A ver pero no a mirar.  Creo que no es bueno para nadie en absoluto el bombardeo informativo sobre la corrupción durante estos años últimos cuatro años en todos los medios de comunicación. Acentuándose este pasado año a cotas abismales. En muchas ocasiones - aunque diría en la mayoría - son una repetición del otro, y si no del día anterior. Claro que también es verdad que los parados de larga duración tenemos mucho tiempo libre después de hacer nuestras obligaciones ciudadanas. Es decir, mirar a ver si hoy hay suerte y sale algo de lo mío. Pero lo mío, lo suyo y lo de muchos sigue sin salir. Eso hace que cada día la pequeña esperanza al fondo del horizonte se difumine un poco mas. Y así vamos tirando de momento.



Así que solo somos dueños de nuestro tiempo. De todo ese espacio lleno de dudas, lagrimas y mucha impotencia y que algunos tratamos de equilibrar para que sea al menos fructífero en algo. Y también aunque solo sea - que no es moco de pavo - para seguir sintiéndote útil y que algo de lo que haces tenga algún sentido. Es muy difícil soportar un día tras otro el imperativo ocaso laboral. Sobre todo si uno siente por dentro que le queman las ganas de volver a empezar a pesar de todo. Pero eso también se difumina lentamente y cada vez te sientes mas pequeñito, mas débil, mas ausente para ti y para todos. Y ahora son malos tiempos para acompañar en el sentimiento. Ahora eso esta mas repartido. Ahora es mas de todos. También de los que tuvieron que bajar de pedestales, categorías y esas clases sociales que después se ha visto eran de papel cartón y cola barata para pegar y ocultar sus defectos sus taras. Dicho esto, confieso que me he convertido en un yonki de la información. Muchas veces siento tal sobresaturación que tendría todos los elementos necesarios para inducirme a un suicidio bien pensado y calibrado. Pero se el peligro que comporta esto y por eso aun estando enganchado controlo la dosis. Y es cierto lo que dicen los expertos en adicciones. Una clave importante de cura esta en cambiar de gente, de barrio, de todo el entorno. Por eso lo mío es jodido de controlar, me paso casi todo el día en una habitación intentando buscar siempre una excusa para no tirarme por la ventana. Y eso que hay muchas y muy interesantes. Tanto que psiquiátricamente se adaptan muy bien al acta de defunción. Afortunadamente hasta el momento tengo muchas excusas para no hacerlo. La mas importante, es la palabra. Y con ella me recreo y me nutro. A veces me dicen que escribo cosas interesantes y quieras o no eso anima un poco. Me gusta escribir, me gusta estar informado, me gusta el porque de las cosas y por eso me inyecto cada día horas de información vía intravenosa. Pero hay una gran diferencia entre ir a buscar la dosis a que te la lleven directamente a casa. Y es precisamente en este punto en el que quiero resaltar lo que ya me esta saturando.




Entre las cinco y seis de la mañana me levanto todos los días. Después del aseo personal y del espacio donde habito me siento frente a la pantalla como ahora mismo y miro que ha pasado en el mundo mientras dormía. En el habitáculo también hay un TV que se despierta a la misma hora que yo y me acompaña. A veces me mira y otras la miro yo. Pero sobre todo la escucho mientras navego entre la prisa, la sorpresa y la desesperanza.  Sale Federico y lo primero que me dice es el tiempo que hace en Teruel. Y la verdad no se porque. Ni vivo en ese fantástico pueblo, ni tampoco tengo intenciones de ir a priori. Será otra adicción. Después de contarme la realidad a su manera en los primeros minutos del nuevo día, viene el tema estrella ¡¡ Sobredosis de Corrupción ¡¡ . Cambio y me voy a Euronews, después a Telesur TV y termino en Caracól TV. Una vez visto que pasa a nivel internacional a las nueve juego con las reinas de la baraja matinal televisiva y me quedo entre Susana en Antena 3 y Ana Rosa en Tele 5. Es Curioso, pero prácticamente estos dos programas parecen estar realizados por la misma persona. Mismos contenidos y casi mismos argumentos. Además de mismo minuto para ir a publicidad. Pero cada día los dos ¡¡  Sobredosis de Corrupción ¡¡.  Y entre pitos y flautas nos colocamos en las 12.30, hora de comienzo de Cintora en sus Mañanas de Cuatro TV. Tema de apertura diario ¡¡ Sobredosis de Corrupción ¡¡ . Prácticamente a esa misma hora Ferreras pone al Rojo Vivo la Sexta pero también como no ¡¡ Sobredosis de Corrupción ¡¡ de nuevo. A eso le unimos los informativos de las cadenas de radio y por supuesto más ¡¡ Sobredosis de Corrupción ¡¡. Abrimos los diarios y ahí esta llenándolo todo con otra ¡¡ Sobredosis de Corrupción ¡¡.  Después de alguna u otra manera todos los demás programas nos inyectan pequeñas micras de la misma sustancia.


Cruzas la calle decides ir al teatro de los monólogos a reírte pero allí también sobreviven de sobredosis y te sugieren contarte el pelo para ver otra realidad. Admito la sugerencia y en la barbería de la esquina donde tan solo había tres seres humanos esperando y me decido a entrar. Una vez sentado, los allí presentes hablaban de corruptos acompañados por un rap que no paraba de gritar en el 4G del barbero. Nervioso, agitado y agobiado me levanto sin decir nada y  salgo a respirar ante el nuevo intento de chute. Desisto y me dirijo rápido al café de la esquina para recuperar fuerzas. Al entrar me doy de bruces con un plasma de 70X70 donde una docena de clientes hablaban del nuevo corrupto que ocupaba la gran pantalla . Necesitaba salir de allí. Tenia tal ansiedad que decido marcharme a las cuatro paredes de mi pequeño reino. Paré un taxi y casi como un zombi me senté en la parte trasera le dije donde iba y casi me olvido del mundo por la paz que sentía. Pero duro poco. Volví a la realidad cuando vi la radio de colores con forma de jeringuilla dispuesta ha inyectarme otra ¡¡ Sobredosis de Corrupción ¡¡ . Faltaban escasos metros para llegar cuando a los tertulianos que no paraban de vomitar se unió el taxista hablando por radio con otro compañero .. ¿ Sabes de que ? Pero claro ¿ Que hacer si es lo que hay ? dirían tal vez la mayoría de profesionales. No lo se. Pero les sugiero - por ejemplo - que hagan un día lo que les acabo de relatar,  tal vez se den cuenta de que una y otra vez se ahonda en lo mismo pero con distintos actores. Intuyo que la gente esta vez si tiene claro lo que no quiere. Pero tengo la impresión de que el grito y el dolor de la gente forma parte ya del espectáculo dantesco de cada día. Y uno va notando que la piel ya no se eriza como antes al escuchar el lamento o al ver el verdugo. Tal vez entre la broma y la prisa se banalice sin querer el agobio y la agonía. Y la importancia de las cosas se puedan convertir en un cambalache de audiencias y un punto y aparte. Eso me inquieta y me preocupa.