jueves, 6 de abril de 2017

" A MI PENE EN SUS SESENTA CUMPLEAÑOS "


Antes de escribir esto, he navegado un poco por la red para saber mas o menos cuantos varones habían escrito a su pene o sobre este musculo. Y la verdad, todo lo poco que he visto no tiene nada que ver con esta carta personal que hoy quiero dedicarle a el.

Mi estimado y querido amigo, considero que te mereces unas palabras por mi parte en estos tiempos donde comenzamos a sucumbir en ese camino de bajada. Son muchos años juntos y muchas historias compartidas. Momentos que me gustaría compartir contigo. Pero antes de nada te sugiero que midas tus palabras o pongas cuidado en como colocarlas. No quiero que nos vayan a calificar de machistas. Tu sabes que esto no va de sacar pecho por nada. Los dos sabemos que eso no ha sido nunca nuestro argumento. Son muchas las historias, pero quiero comenzar por el principio. Por ejemplo, cuando estabas pasando de la niñez a la adolescencia y alguien decidió practicarte una Fimosis. ¡¡ Que dolor !! ¿ Recuerdas ?. Y como escocia la sabana o cualquier cosa cuando sin querer te rozabas. Mas tarde lo agradeciste. Cuando cumpliste la mayoría de edad nos fuimos a cenar con unos colegas. Tomamos unas copas y al final alguien propuso que tuvieras tu primer encuentro sexual. Sin apenas tiempo para reaccionar el taxi nos dejaba en un tugurio cuyo cartel rezaba : " El Gato Negro ". Estábamos en la vieja calle de " Las Cortes ". Locales, luces multicolor , mujeres que parecían tu madre por la edad. Estabas entre asustado y abrumado. Y casi sin darte cuenta una señora con una palangana comenzaba los preparativos para el gran viaje. Tu primer encuentro con lo que después seria casi tu obsesión. 



Desde ese día ya no paraste. Y nos es porque fueras algo fuera de lo convencional. Cumplías la media. Por eso nunca te vi preocupado y  creo ademas, que es algo que nunca te rayó. Tal vez tu éxito - si se puede definir así - es porque aprendiste a llevar el ritmo. A ser paciente. También porque nunca fuiste un egoísta y siempre de una manera u otra quedabas como un señor. No cabe duda, que cuando decidiste aprender mas sobre las relaciones humanas, tu vida en ese aspecto gano y siempre había una segunda o tercera cita. Si amigo mio, no te puedes quejar. Y considero que tampoco quienes disfrutaron de tu compañía. Es de muy mala educación en estos temas dar nombres, cifras o situaciones determinadas. Por eso creo que haces bien manteniendo esa discrepción y esa comedida prudencia. A esto quiero añadir mi gratitud inconmensurable hacia ti por todos los momentos buenos que me diste y que juntos supimos vivirlos. Y por supuesto, a todas las damas que nos acompañaron en tantos y entrañables encuentros.


Unos meses antes de tu cumpleaños me dijiste que ahora estabas mas tranquilo. Que las fiestas y las locuras habían pasado a la historia y que ahora te cuesta incluso levantarte. Te diré querido amigo, que no te ocurre nada anormal. Simple y llanamente el tiempo hace de las suyas porque es lo suyo. A unos les pasa antes y a otros después. Por cierto, me identifico cuando me cuentas que disfrutas la ostia jugando al solitario cuando te apetece. Que es mas tranquilo. Y también cuando añades que " tal vez sean así las cosas". Totalmente de acuerdo. Cuentas que a pesar de no sentirte tan fuerte como antes y no ser tan duro no quieres estimularte artificialmente porque no tienes que demostrar nada a nadie. Tienes razón, pero tampoco pasa nada si un día quieres alargar un poco la fiesta y que tu cintura baile un tango sobre las sabanas sin necesidad de un chute Ventolin. Lo jodido y triste compañero, es querer ser quien ya no eres y engañarte sin necesidad. Eso resulta patético y mediocre.

Hoy quería felicitarte por tus sesenta años junto a mi. Y espero que al menos sean otros veinte - pero lúcidos -. Así podremos sentarnos en el porche tranquilamente y recordar nuestra feliz y divertida vida juntos hasta que el Sol se apague para siempre. Algo inevitable por otra parte.