jueves, 23 de febrero de 2017

LA CRÓNICA DE KOL : " LA SANIDAD EN BEIJING CONTADA POR UN VASCO "

Salir del área de confort y residir en otro país, te lleva a revisar todas tus necesidades. Visado, vivienda, trabajo, transporte y sobre todo salud, son los elementos básicos sobre los que uno tiene que pensar, anticipar y planear.


Lo único que tenía claro antes de aventurarme en mi nueva vida y llegada a China es que no conocía nada en absoluto. Acudí a mis doctores de cabecera y especialistas para pertrecharme de un botiquín de guerra que por lo menos pudiese mantenerme vivo los diez meses iniciales antes de volver a Euskadi; botiquín y un buen (y costoso) seguro de viaje. Para que los lectores os hagáis una idea, un buen seguro privado anual que cubra varias enfermedades si bien rara vez es universal, siendo una persona de 35 años ronda los 4.500 euros.El primer elemento sorpresivo llega al comprobar que en un país autodenominado socialista (aunque realmente no lo es), hay que pagar por todo, incluso por servicios básicos como la educación y sanidad; los Estados Unidos llevan la fama y otros cardan la lana. Sea el hospital de gestión pública o privada, cada paciente ha de pagarse la consulta, tratamiento y medicinas. De este modo, lo primero que se ve a la entrada son las taquillas donde uno se registra, paga la cuota inicial para que le diagnostiquen y luego vuelve con la factura que le hace el médico para su pago y posterior inicio del tratamiento. El dinero va por delante y tu vida depende de tus posibilidades económicas o de tus ganas de invertir en tu salud; conozco casos de gente mayor que ha silenciado enfermedades a su familia y se han dejado morir para no causar un quebranto económico; también otras situaciones aun más lamentables en las que los hijos no han querido hacerse cargo de los costes sanitarios de sus mayores.  Periódicamente, aparecen noticias sobre x persona que tirada en el suelo en cualquier parte del país era ignorada por cientos de transeúntes; la realidad es que la persona auxiliadora ha de hacerse cargo de los costes médicos y por aquí tienen claras cuáles son sus preferencias. Actualmente, existen varios planes asistenciales que ayudan al copago de los costos sanitarios. Si trabajas por cuenta ajena, tu empleador ha de ofrecerte un seguro medico que cubra parcialmente tus gastos médicos. Cada plan ofrece diferentes ventajas y puede resultar un atractivo para muchos empleados si la cobertura es amplia; en otros casos, son los mismos trabajadores los que piden que solamente les ofertes el seguro mínimo aumentándoles el sueldo por la parte proporcional que la empresa se ahorra al no ofrecer una cobertura mayor. Los que trabajan por cuenta propia y otras categorías; solo tienen la opción de adquirir un seguro privado, pagar cuando les toque o rezar por su salud con mayor razón que nunca.



En cuanto a las instalaciones sanitarias y servicio, como todo en China, puede variar desde lo peor a lo mejor a nivel mundial; este país se encuentra fuera de nuestros entandares tanto por arriba como por abajo; de ahí los contrastes brutales que uno puede encontrarse en pocos kilómetros e incluso metros. He llegado a ver desde un hospital con una decoración y ambiente propio de la segunda guerra mundial a quedarme boquiabierto mientras caminaba a las afueras del West China Hospital de Chengdu que cuenta con 5.000 camas y abarca lo que en podría ser un pueblo o barrio entero. Este tipo de grandes hospitales pueden llegar a ser auténticos hormigueros humanos; como anécdota el otro día fui a sacarme sangre y tuve que esperar a que ciento cincuenta personas lo hiciesen antes que yo. El servicio por lo general dejando a un lado la calidad, es muy bueno y atento; no hay que olvidar que los hospitales compiten entre ellos independientemente de su propiedad y que tienen que ser rentables. Esto, hace que el paciente pueda estar expuesto a que le hagan pruebas innecesarias con el único fin de aumentar su gasto hospitalario y que los precios de cada hospital varíen por las mismas atenciones; mercado puro y duro. Mención aparte a los hospitales exclusivos para miembros del Ejército Rojo de sus familiares. Siendo un anacronismo de la época Maoísta, las fuerzas armadas son un pilar del sistema y su influencia política se traduce en beneficios como vivienda, manutención, acceso prioritario a la educación, participación en negocios y el disfrute de un sistema sanitario cerrado de elite. Otra alternativa a la que muchos acuden son las clínicas privadas de Hong Kong y Macao. Estas además de a la población local, tienen gran afluencia de extranjero y gente adinerada de China. Gran parte de los médicos han estudiado y trabajado en países como Estados Unidos, Reino Unido y Australia y el servicio de los mejores a nivel mundial. Como veis amigos, nada que ver con lo que todavía conservamos en el Estado Español. Si bien muchas veces no lo llegamos a valorar; es mucha la gente que he conocido de países tan diferentes como China o Argentina que renunciando a sueldos mayores, han elegido nuestro país por los beneficios sociales que ofrece. 

En nuestras manos queda conservarlo antes de que sea demasiado tarde.