martes, 31 de enero de 2017

LA CRÓNICA DE KOL : ¿ PERO QUIEN ES REALMENTE KOL ?

PROLOGO
De la manera mas tonta y menos preparada surge este apartado del Blog. Me gustaban los comentarios de este seguidor y tal vez por no fijarme mucho pensé que era chino. Porque sus comentarios vienen de allí, bueno y no se, así lo creía. Pero resulta que también es de la tierra ¡¡ Sorpresa !! . Mejor que te lo cuente el mismo ...


Estimado Imanol:

Muchas gracias por darme cabida en tu blog y por las palabras que has escrito sobre mi persona; ante tal muestra de confianza y porque en la vida uno no se tiene que esconder, aquí va una breve biografía de humilde servidor que puedes libremente publicar a tu criterio. Me llamo Koldo Peral, Bilbaíno, nacido en 1981 e hijo de la reconversión industrial que tanto nos marco a muchos jóvenes que veíamos como nuestros padres, quedaban sin sustento económico y vital tras ver su mundo de astilleros, altos hornos y talleres caer como un castillo de naipes; cosa que a posteriori, les haría caer a ellos como personas. Crecí alimentado por paradigmas (como la mayoría de los seres humanos) y limitaciones impuestas por el entorno; estudia una carrera, busca la seguridad, se bueno en tu trabajo y otros te recompensaran por ello , vive cerca de tu familia….. La vida me ha abierto los ojos y por suerte, si hay algo por lo que destaco es por darme cuenta de por dónde vienen las ostias y de llevarme alguna, la primera pero ninguna más. Por azares de la vida acabe con 22 años viviendo en Italia cuando poco antes me preguntaba a mi mismo si volaría alguna vez en avión, ese fue mi bautismo de fuego; donde empecé a romper esquemas mentales preconcebidos, cosa que espero seguir haciendo hasta el último de mis días.




De vuelta a Bilbao; si bien mis ojos veían lo mismo, mi cerebro no procesaba los datos de la misma manera. Así transcurrieron cuatro años mas con una breve estancia en Reino unido de 8 meses. Incorporación al mercado laboral mediante, vi el mamoneo que se gasta en nuestra querida Euskal Herria y le eche un órdago a la vida: voy a ir a aquel lugar del que todos hablan y ver qué sucede con mis propios ojos. Dejando toda una vida atrás y primer vuelo transoceánico, aterrice en Beijing en pleno año Olímpico. Me sentí en la capital del mundo en la que hasta ahora, ha sido la mejor época que he conocido. Llevo casi una década en China; buenas y malas vivencias, pero lo más importante; tengo la oportunidad de que la vida me mande a al escuela todos los días, de acertar, pero sobre todo, de equivocarme y sentirme vivo. Me gusta mi trabajo; el comercio internacional, cosa que me permite viajar pero sobre todo, conocer gente de todos los orígenes: Asia, Oriente Medio, África y América. Siempre destaco lo siguiente: Si todo el mundo mantuviese contacto con diferentes continentes, no habría casi conflictos internacionales; somos jodidamente similares, por no decir iguales ya que cada ser humano es único e irrepetible. Y no solo en lo personal ; he tenido la ocasión de compartir mesa en una chabola de un campesino pobre en Cebú y en el club social más exclusivo de Costa Rica; en ambos casos converse con el mismo tipo de gente; lo único que difería era la decoración.



Tuve la suerte de poder ver tus participaciones televisivas hace ya alguna década; además de tener la misma visión en muchos asuntos y compartir opiniones, lo que me ha impulsado en primera instancia a buscarte en la red y a participar en tu facebook y blog con tu permiso, es tener en mi entorno (aunque sea virtual) gente que publica y dice lo que piensa; una virtud que nuestra sociedad considera como osadía y ofensa. Desde aquí te agradezco tu exposición a la sociedad, tiempo y esfuerzo; te adjunto un documento Word con la primera parte de la crónica publicada y la segunda para cerrar este apartado; voy a empezar un nuevo libro sobre Trump; si hay algo jugoso te lo hago llegar; otro cualquier asunto que veas que pueda ser de tu interés personal o para tu blog, me lo haces saber y con mucho gusto aportare lo que sepa y lo que aprenda en el proceso.

Un abrazo
Koldo