martes, 8 de noviembre de 2016

" ESTOY ROTO Y TRISTE POR 32 GRAMOS DE RECUERDOS QUE SE HAN IDO PARA SIEMPRE "


Mientras el mundo se desangra al otro lado del charco y mientras a este todo esta por decidir un hombre de casi 60 años ahora mismo escribe con lagrimas en los ojos. Ese hombre soy yo. Y llevo así desde hace una semana: " Entre el sollozo, los recuerdos y los muchos momentos que venían a mi cabeza". Como cuando me pasaba horas mirando como jugabas con tu compañero. O cuando te dedicabas en cuerpo y alma a los casi cien hijos que tuviste. Ahora vivíais los dos solitos y me llenabais de adrenalina cada vez que os veía besaros y dedicaros por completo. Cuantas horas tan solo mirando dos seres diminutos, que sin hablar ni mostrar ningún signo de que nos conocíamos de toda la vida, me llenaban casi todos los sentidos y el hueco de mis emociones. Si, la verdad es que puede parecer o ser ridículo, no te lo niego. Pero confirma que sigo vivo mas allá de la epidermis y eso me carga las pilas y me reafirma en que ese es el camino para no perder la perceptiva.


Hace una semana comenzaste a sentirte mal y a no comer porque algo te molestaba en la boca. Te quedabas en un rincón quieta y con la cebecita agachada e inmediatamente supe que algo grave te ocurría. Y aunque ya estabas un poco viejita, no me gustaba nada que no vinieras cuando te llamaba cariñosamente. Te lleve al medico, te miro, te dio algo de suero y no vio nada en tu boca, pero a ambos lados crecían con prisa los efectos del tiempo. También en tus manos y en tus diminutas patitas. Miró tu vientre, tu sexo y ese desgaste de parir las cien criaturas que trajiste al mundo te provoco una ulcera. Te limpio y te reanimó con antibiótico y un poco de ibuprofeno y te quedaste tranquilamente dormida. Como si el dolor que no podrías expresar ahora estuviera sonriendo y así nos fuimos a casa. Pregunté cual sería la mejor alimentación para tu recuperación, y te compre queso de Burgos, jamón de pavo bajo en sal y un bote de carne con verduras que le dan a los bebes. Todo para que junto con la medicación, volvieras a mi cuando te llamaba diciendote cosa linda. Dos días después parecía que ibas a salir del bache. La medicación parecía que hacia su efecto. Comías poquito, pero te alimentabas. Tus patitas apenas te sostenían y tambaleante permanecías de pie como si no pasara nada. Pero si estaba pasando. Dos días atrás apenas te movías y respirabas con dificultad y a pesar de ayudarte a comer y a beber, hace unas horas te dejaste caer hacia un lado y te fuiste. Desde ese momento se me desangra el corazón y la tristeza inunda la estancia en la que te miro llorando. Todavía no le he dado la noticia al que ha sido parte de tu vida, pero algo intuye. Ha salido al escuchar mis lamentos.

" ADIÓS COSA LINDA "



Gracias ratita, gracias cosa linda por tantos buenos momentos a tu lado, y por todas las emociones que desde tus 32 gramos me has echo sentir. Hoy comprare una semilla de alguna flor bonita y enterrare tu cuerpo junto a ella. Cuando germine la mirare sabiendo que tu estas ahí aunque no vengas cuando te llame.