lunes, 19 de enero de 2015

CRISTINA KIRSCHNER " IL CAPO " : " Una anécdota en la tragedia de un país a su medida "


Este día me encontraba en Mendoza, el primer pueblo argentino nada mas atravesar la fantástica e increíble Cordillera de los Andes. Había cruzado la frontera porque se me acababa la estancia como turista en Chile, país en el que me encontraba viviendo e intentando dar un vuelco en mi vida. Al llegar puedes estar tres meses como turista y después generalmente - y no se porque - te dan otros tres. O así al menos lo recuerdo. Después ya tienes que salir del país y volver a entrar. Mendoza es la distancia mas corta y por eso estaba allí el día que ocurrió el atentado que - dicen - a tapado la presidenta de Argentina por intereses de todo tipo. Y que por otra parte yo me creo. Y lo digo, porque no ha habido en los últimos cuarenta años  ningún mandatario/a que no haya saqueado a la Argentina y lo mas alucinante de todo es que ésta resurja como por alguna gracia divina del Ave Fénix. Tal y como me dijo una vez una abogada de Córdoba : "El problema de Argentina, son los propios argentinos y su cómoda posición de desgraciados". Como si la propia idiosincrasia los envolviera y ya fuera casi un estilo de vida. O una manera de aceptarla, que todo puede ser en la tierra del tango con mate.






http://www.clarin.com/politica/Hallaron-fiscal-Alberto-Nisman-departamento_0_1288071251.html


El día anterior al atentado me encontraba en la estación de autobuses para regresar de vuelta. Hay que esperar a que anuncien las salidas con mucha atención ya que en aquellos años no había los sofisticados sistemas de comunicación de ahora. Entonces ocurría que al encontrarse la frontera justo en la mitad de la parte mas alta de las montañas había que llegar hasta allí para saber si la nieve - que podía caer en cualquier momento - estaba como para poder pasar. Si estaba cerrada, vuelta para atrás. Es decir las mismas casi tres horas de venida. Y ocurrió lo peor, llegaban noticias de que se aproximaba una nevada de campeonato y eso quería decir que podría estar cerrada la frontera hasta una semana. Ya ha pasado. Y efectivamente, la nevada era de película de Disney. El problema se veía venir ya que la persona que me acompañaba tenía un negocio que atender y yo un programa de radio que realizar en Talagante ( Chile ) apenas 45 kilómetros de Santiago, lugar donde residía. Tuvimos que pasar la noche de nuevo en tierra argentina no sin antes haber llamado a unos amigos para que nos enviaran dinero para un vuelo de avión y haber estar esperando en correos el giro con otro montón de gente en la misma situación. Todo una locura a trescientos por hora. Pero era la única manera de llegar y sobre todo de pasar al otro lado de las montañas. Una viaje de apenas unos minutos y bastante carito por cierto. El día había sido extremadamente tenso y caímos rendidos en aquella cama llena de muelles roñosos y chillones al primer movimiento. A la mañana siguiente desayunar rápido en el hostal y en la cola de la aerolínea lo antes posible. Tuvimos suerte solo había una docena de seres humanos delante de nosotros.




El avión tenía su salida a las 11 horas, así que teníamos una hora y media para pasear por el aeropuerto repleto de gente que se había quedado tirada como nosotros. El gentío comenzó a protestar y a ponernos  nerviosos todos cuando eran las once y diez y nadie decía nada. De repente comenzó el bulo que se extendía cada vez mas ¡¡ Un atentado en la sinagoga AMIA de Buenos Aires, ¡¡.  Una especie de alarma-bocina que indicaba " atención ¡¡ hacia que el tumulto guardáramos silencio. Alguien a través de los altavoces dijo : " Se ha producido un atentado en Buenos Aires y ante la gravedad del mismo el presidente Carlos Ménen a dado orden de cerrar la Argentina, por tierra, mar y aire " hasta nuevo aviso . ¿ Como te quedas ?  ¡¡ Tócate los cojones ¡¡ . Si, pero es Argentina. La bronca que se monto, montamos, fue fina. En todo ese barullo comenzaron a llegar al aeropuerto todo tipo de medios de comunicación para recoger el estado de animo de la gente que se encontraba en transito por el país. Todo el mundo denunciaba voz en grito que : " Hacer eso era una imprudencia, ya que había mucha gente que viaja de negocio, trabajo, turismo etc.  y esa medida coincidíamos todos, era exagerada".  Es mas, una cámara de la televisión publica de Buenos Aires se acercó a mi, me pregunto de donde era, que hacia en el país y que me parecía la medida tomada.


No recuerdo lo que le dije, pero supongo que tuvo que ser o fuerte o interesante dado que al entrar en un restaurante a comer y esperar noticias todo el mundo nos miro con sorpresa. En ese momento estaban dando en las noticias mi bronca en el aeropuerto. Nos quedamos de piedra ante la casualidad. No es increíble ?.  A las siete de la tarde creo recordar que abrieron las fronteras con sus controles habituales. Ya en el aire mirando a través del redondo y  empañado cristal le sonreía a la cordillera y su reciproca blancura en el atardecer me dejaba un recuerdo, una anécdota en la tragedia de un país a su medida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Esté de acuerdo o no con lo que escribas, nunca te quitaré el derecho a expresarte como quieras sepas o puedas. Ese mismo respeto lo tengo conmigo. Si es para difamar o insultar NO sale. Gracias por venir...