martes, 28 de enero de 2014

Las otras Azucenas ...

Es muy difícil contar una historia como la mía - aunque corta - puede ser  tan importante o insignificante como la tuya. Lo que ocurre es que yo no he nacido todavía, por eso me otorgo el calificativo de ( no convencional ) . Por esto que no voy a salir ahí fuera. Hay muchas razones para no participar de vuestro mundo. No obstante, intuyo  que mi historia podría daros algunas claves para entender algo tan simple y tan estúpido como la vida y todo lo que rodea a esa palabra. Para mi, la vida, vivir,  no es solo poder respirar, es hacerlo también con dignidad.

Mi historia comienza en algún lugar del planeta donde un ser humano está recostado sobre una cama chirriante. Se llama Azuzena  un alma soñando vivir a mi lado y solo para mi. Una mujer construyendo su historia y su futuro. Sola ante el reto y el deseo por decisión propia. Sueños, ilusiones y proyectos era el horizonte en aquellos años para todas ellas. Las otras Azucenas.  Surgían también en los cervatillos de la zona  parecidas razones para desear seres semejantes  o parecidos a mi . Era la consigna y el futuro de las hembras.  Cada uno los dibujaba a su manera. Azuzena, me imaginaba guapo, despierto, sano, listo, sagaz. Moldeaba sueños e ilusiones con sus ojos y me veía correr de su mano campo a través hasta quedar sin aliento sin fuerzas... Abrazados para compartir la hazaña y la dulzura mientras una mano imaginaria le acariciaba las suyas al ritmo de las palabras y la historia para compartir. Y así nos quedamos horas mirando a ninguna parte buscando en los diccionarios y en los recuerdos como llamarme y dibujando en al aire lo que no existe todavía. En ese preciso instante Azuzena sintió un latigazo suave de dolor en sus entrañas y comprendió que yo estaba  bebiendo de su agua comiendo de su boca y entendió que los sueños comenzaban a dibujarse de verdad. Que podían hacerse realidad sus deseos. Pero no fue así, al menos por esta vez.





Yo llevaba algunas semanas escuchando a la que hubiera sido mi mama mientras soñaba en alto y me hablaba. La sentía feliz, plena ,capaz y valiente para dar y dejar todo por mi. Incluso su propia vida.  Supongo que como todas las que deciden traer vida a través de la suya. Pero yo no era como ella se imaginaba ni mucho menos y jamás lo sería. Soy lo que llaman, una pieza defectuosa en la fábrica de los deseos. Yo no era aquel bebe guapo ni me parecería a nada ni a nadie. Tampoco sería listo, aunque tal vez con mucho esfuerzo trabajo y sacrificio podría llegar a decir su nombre con una mueca y la boca torcida en lugar o en forma de una sonrisa. Es cierto, sería un niño despierto pero por imperativo funcional ya que mis ojos y las neuronas de mi diminuto cerebro es lo único que podría mover para que se dieran cuenta que sigo respirando o guiñar el ojo derecho para pedir un poco de agua... Po eso entre otras muchas razones me niego a salir. No.

No quiero formar parte de un dolor para toda la vida de las Azuzenas. Ella soñó otra cosa. Tubo ilusiones, proyectos. Me dibujo a su manera. Me vio con otros niños correr, jugar,  caerme, subirme a los columpios, llorar a media noche. Escuchó mi risa, mi primera palabra y limpio mi papilla de su cara. Se embeleso viendo como dormía y formaba parte siempre de todos sus planes, miedos e inquietudes. Como puedo romper todo eso ?. Como puedo matar una vida llena de sueños saliendo ahí fuera tan solo para respirar. Quien en su sano juicio haría una cosa así ?. Quien podría ser tan cruel ?. Tan insensible, dañino y pusilánime como para desear esto.  Os contaré algo.  En otro tiempo no fui un deseo ni un proyecto de humano, era un espejo. Un viejo espejo de aparador de esos antiguos. En el he visto mujeres y hombres que decidieron cambiar sus sueños por temor a las condenas morales y a los sacrosantos mandamientos. Sus ojeras de dolor, sueño y sufrimiento. Su profundas miradas preguntándose ¿ porque ?. Noches de bohemias tristes, Azucenas a la deriva, caras sin vida como muñecos de cera, pálidos, tristes y fríos caminando a ninguna parte con el peso de la culpa,la conciencia o la ley.


PD:
ELLAS DECIDEN ..
ME AVERGUENZA TENER QUE DEFENDER ESTO A ESTAS ALTURAS