martes, 21 de junio de 2011

Holland, het land van mijn dromen

He viajado a Holanda en varias ocasiones. Una de ellas fui solo hace mas de 25 años. Otra en el 2001 con mi exmujer. Y en esta ocasión, hace tan solo 13 días con una gran amiga. De todas ellas, esta ha sido la que mas he sentido la ciudad, el país y sobre todo a su gente. Quizás porque lo que entendía como una sociedad tolerante, era tan solo una sociedad  respetuosa con el semejante. He paseado mas que nunca por todos sus rincones, por esas calles junto a los canales románticos, taciturnos y ajenos a casi todo. Calles, colores y tiendas que hacen que el tiempo se vaya hacia atrás. Se pare en una novela de escritores y rios con historias. 




Una ciudad que apenas tiene u 0,5% de paro. Donde los discapacitados tienen preferencia en todos los espacios y se cumple a rajatabla. Donde los sin nada tienen una buena ayuda. Donde no se ve a nadie mendigando. Donde las personas mayores viven atendidos como reyes en las inumerables residencias dispuestas para ellosDonde el nivel de delincuencia es 0, 05. Osea nada. Y esto es lo mas increíble, claro que hasta cierto punto. Me explico: 
En un país que es el centro prácticamente de paso de todo aquello que tiene que ver con el trafico de diamantes, armas, drogas y un largo etc. ¿ Como es posible que no haya delincuencia ?. La hay, pero nada se mueve a tu alrededor, todo esta perfectamente calculado como no podría ser de otra manera en un país con tantas razas y tribus conviviendo juntas. La razón no es otra que la vigilancia. Holanda es un país donde cientos de cámaras extrategicamente colocadas ( y mas en Amnsterdam )  siguen tus pasos y donde un ejercito de policías de casi dos metros de alto por 2 de ancho se apostan en la zona de control delante de cientos de pantallas que recogen al momento lo que esta pasando en cada rincón de la gran urbe. Y donde también un ejercito de policías secretas pasean al ritmo de los turistas y nativos.

Pasear por Rokin hasta encontrarte con la Plaza Dam y ver a humanos ir y venir, junto con tranvías, coches, taxis,motocicletas y sobre todo la gran reyna ( las bicicletas ) es como introducirse en un cuento de locos. Pero no es así, lo que impera es el silencio…


Continuará

( Todo es relativo, subjetivo y abstracto. Y yo solo se que no se nada )