martes, 27 de octubre de 2009

La piel , la palabra y la naúsea.

Hay dias en que las mismas cosas de siempre, pasan desapercibidas. Quizas la costumbre hace todo lo demas. Pero hay otros que habres la puerta de tu casa y notas un hedor profundo que viene de fuera. Este olor es de los que se pegan tan fuerte a la piel, que hoy he vuelto a rasgarmela en tiras. Me arranque una al ver el espectaculo dantesco de perros a dentelladas por un sillon de oro y letras del Tesoro con visa vitalicia. Otra por la kafkiana historia de un crimen adolescente. Donde ya no se sabe , si reir, llorar o intentar entender a fuerza de descargas en la cabeza, como un grupo de adolescentes es capaz de reirse de todos los investigadores criminalistas y las tecnicas de confesion al estilo del Mossad, que supuestamente, tan buenos reditos dan cuando se trata de los de la capucha. Una mas por el sangrante y calculado goteo de mujeres asesinadas, con orden o sin ella. Con pulseras y sin estas. Todavia nadie a osado a cambiar el epígrafe “violencia de género” por el que realmente tendria que figurar “ terrorismo de género” . Y no me cansare de decirlo.
Y otra de lado a lado por todos los que estamos narcotizados, silenciados, aburridos y claudicados. Inertes ante un espectaculo dantesco que nos esta devorando incluso la propia dignidad. Donde estan los de siempre, los de ahora, los urgentes incendiarios de palabra y sillon de plumas. Estan agazapados esperando el momento propio, para seguir arrasando y dejar el terreno abonado a los nuevos inquilinos. Y seguimos inmersos en nuestro mundo de mentiras y cintas de video.Como en la pelicula.