viernes, 11 de septiembre de 2009

El Club de los Esputos.

A estas alturas del viaje uno solo espera tomarse una cerveza de malta bien fresquita, conversar con un ser inteligente. Es decir, con una mujer que fume como yo, a bocanadas de vicio. Dibujando entre sus raíces, aros blancos como queriendo encadenar el deseo fugaz de una gota lasciva y viva, a su cueva. Eso si es sentarse frente a paraíso.

Si a todo eso le añades música de Handel. La vida se acataría ahí mismo. En ese preciso instante, y no importaría nada porque entre otras cosas, la nada no tiene historia. Las historias se forjan en este preciso instante en que estas leyendo esto. Aquí puede comenzar cualquier cosa, incluso una guerra. No busques nada que no conozcas, jamas sabrás que es. Por eso, es nada.

Eso si, solo te pido una cosa, únete a nuestro Club de los Esputos. No tienes que pagar ninguna cuota, solo tienes que sentir lo mismo que yo, que nosotros.Un esputo, un escupitajo cada vez que te cruces con prepotentes, ignorantes a conciencia,mediocres, ricos de pacotilla y tontos a las tres. Seras bienvenid@. Nos quedaremos sin saliva