lunes, 23 de marzo de 2009

La "verdad" de los carneros.

Continuando con este ciclo de “Discursos Magistrales” Os traigo este corte de oro de la película (Algunos Hombres Buenos). Lo hago porque me encanta como tú sabes - escuchar -con atención estos y otros extraordinarios guiones. Creo que estimulan cultura. Además, estos días anda el patio un poco revuelto. Parece que los espías, no son verdad. También su santidad ¡¡ clamó el grito al cielo ¡¡ condenando el uso de la vida en el mismo corazón del África mas pobre. En el África pandémico. ¿ Que habrán pensado los miles y miles de personas con habito entregadas al ser humano en países de hambre y sida.?. Alguien tiene necesariamente que parar los pies a esta iglesia rancia e intolerante. De paso y como estaba en vena, de repente me he puesto a escribir…. Algunos hombres buenos a veces buscan la verdad. Y la verdad es etérea, dura un instante hasta que se diluye, A veces la verdad es escusa para que tiemblen los cimientos de algunas comisarías. Pero la verdad solo existe en uno mismo de la manera que todos la conocemos, vestida para el primer acto. Luego se desnuda y a veces incluso se esconde tras las paredes de despachos de última generación. Hay verdades que duelen, pero las que mas hieren, las que te mutilan para siempre, son las verdades del tiempo. Esas que se dicen al borde del precipicio para viajar liviano de culpa. Esas son las que te succionan la yugular a dentelladas, para que cada una de ellas te vaya desangrando poco a poco. Muchos son los que cada día se levantan con la intención de ser honestos pero cuando llegan al ascensor se vuelven invisibles. Cada día también, una verdad, puede ser la culpable de la culpa y el último pulso a la esperanza.
Pero es inevitable, la verdad solo existe cuando la cuentas tú, y ésta, es una mentira que todavía nos hemos asumido .