viernes, 27 de marzo de 2009

El narcótico de los cervatillos.

Reconozco que no me gustan los niños, una vez me comí uno y no me sentó bien. Por otra parte soy un autentico gilipollas jugando con ellos.Son unos cabrones. Y eso me gusta.
Me reitero de post anteriores diciendo que estoy convencido de que se hubiera alguna manera de averiguar si todo el mundo esta capacitado para ampliar la familia con hijos, nos quedariamos de piedra viendo los resultados. Unos ejemplos:
Hay parejas que cuando las ves reaccionar en el parque, en el McDonals, en el autobús o donde sea - porque abundan - te quedas mirando y dices ¡¡ Ostias, esta gente debería estar en algún centro mental y además sin tarifa plana, osea, pa to el rato. ¡¡ hay que joderse ¡¡.
Y hablando de - ninios - veamos esta fotografía: ¿ La ves no ?
Cada uno vera una cosa distinta con arreglo a sus principios, educación, cultura. Si fuera bueno, diría que son dos " criaturitas " posiblemente hermanos y que están ensimismados jugando a la Play. Así, a simple vista. Y sin rayarme la cabeza.


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Pero no soy bueno, soy un cabrón toca pelotas que siempre tiene que ver todo por el lado mas jodidamente enrevesado. Veo donde no hay nada que ver. En fin, en realidad me la suda. Soy así y a estas alturas no se me pone cambiar de traje o de alforjas.
Yo veo los niños narcotizados con la droga de lo que ayer era solo futuro. Aprecio una soledad terrible y un egoismo fustrante. La soledad de los cuartos adolescentes inyectandose imágenes prohibidas y otras consentidas a traves de sus lucidas pupilas. Aqui comienza el desembarco en solitario de - niños porquesi -. Este es el futuro de su adolescencia, su castigo por haber nacido. también su liberación. Allí encerrado en su cuarto asesina por la espalda, dispara a bocajarro, se juega la pasta en el casino y se masturba con modelos y princesas. También su habitáculo se convierte a la hora de nadie en un burdel para adolescentes. En esa intimidad de la casa paterna y cuando la luz del pasillo se apaga, salen las ninfas a su baile y a su sesion de fotos con el sujetador de su madre al patíbulo de la web cam. Mientras un cervatillo masturba su cola a ritmo de rap en espera del desenlace.
Sin embargo hoy estas parejas " especiales " estan de suerte gracias a la Play y al mesenger. Por fin reyna la calma en la casa. Llegas y ves a tu amorcito pintandose las uñas, frente al televisor y un plato devorado por la espera. También saludas a tu hijo cuando pasa hacia su cuarto con la cena en una bandeja. Multiplicalo por dos o tal vez por tres.
Te sientas y solo sabes de tus hijos, que respiran, pero no sabes por donde. Y además, donde no hay, no se puede sacar. Y así, poco a poco los niños narcotizados buscaran respuestas en la calle de todos y serán el producto de ellas, gracias a sus padres. Y harán preguntas. Cuando esto ocurra, comenzará el tiroteo. Y ya será muy tarde.